cuando la luna brilla
la corriente del mar,
tras nueve meses esperar
acerco a la orilla

varios lindos animales
empapados y desnudos,
de diferentes colores,
pero a la vez unidos

por las ganas de crecer,
de pisar la arena,
tocar la luna llena
e intentar aprender

buscar caricias calidas
bucear aguas profundas
y cuando menos esperas
querer soltar amarras.